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Ruta por la Selva Negra y Alsacia

Gracias a esta fantástica Ruta por la Selva Negra y Alsacia podrás descubrir dos de las regiones más hermosas y agrestes de Alemania y Francia, respectivamente, separadas tan solo por el curso del Rin. Y lo harás a tu ritmo al volante de un coque de alquiler, dejándote llevar por los horarios que tu te marques.

La siempre misteriosa y atractiva Selva Negra alemana es uno de los grandes tesoros naturales de Alemania. Es una región montañosa cubierta de bosques infinitos y de espectaculares cascadas, en cuyas laderas los viñedos cubren el paisaje hasta el horizonte.

Un oasis de naturaleza salpicado de pintorescos pueblos que parecen sacados de un cuento de hadas, con sus casas de entramado de madera, sus calles empedradas y sus fachadas engalanadas de coloridas flores.

Como Gengenbach, considerado uno de pueblos más coquetos de Alemania. En Friburgo de Brisgovia, otra localidad llena de encanto, te sorprenderán sus calles recorridas por pequeños canales y su patrimonio histórico. Y el fabuloso lago Titisee se te quedará grabado para siempre en la retina.

Después de saborear la Alta Selva Negra, la Ruta se adentra en Francia por las bellas tierras alsacianas de paisajes sublimes, como los del Parque Natural Ballons des Vosges, de viñedos excepcionales, que podrás admirar en los alrededores de Colmar, la capital de los vinos de Alsacia, y de delicias gastronómicas difíciles de olvidar.

Durante este viaje descubrirás tradiciones y leyendas sorprendentes, así como el notable patrimonio monumental de la hermosa ciudad de Estrasburgo o el imponente Château du Haut-Koenigsbourg. Como guinda al pastel, esté reservada una jornada para Le Parc du Petit Prince, un parque de atracciones que sacará al niño que todos llevamos dentro.

Un inolvidable viaje para disfrutar en pareja, con amigos o en familia.

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    Itinerario del viaje

    DÍA 1 · CIUDAD DE ORIGEN – BASILEA – FRIBURGO

    Salida del vuelo desde la ciudad de origen hasta Basilea. Recogida del coche de alquiler y continuación del viaje hacia Friburgo, situada a 70 kilómetros al norte en el país vecino de Alemania. Friburgo, o Friburgo de Brisgovia, es una cosmopolita y animada ciudad universitaria famosa, entre otras cosas, por su clima soleado y por estar considerada la capital de la ecología del país germano. Y, por supuesto, por su rehabilitado y encantador casco antiguo medieval sesgado por canales llamados «bächle». Es conocida su hermosa Catedral del siglo XI, su edificio más imponente. Dicen que los días despejados se llegan a ver hasta las montañas francesas de los Vosgos desde su torre de 74 metros de altura, la más bella de la cristiandad según nos aseguran los lugareños. También le dan un toque pintoresco a Friburgo sus pequeños canales de agua que recorren el casco antiguo de la ciudad y porque a la entrada de muchas tiendas puedes encontrar mosaicos en el suelo que te indicarán qué se vende en cada una. Haz una Ruta buscando los más originales. ¡Los niños seguro que se lo pasarán en grande con este juego! Al empezar a conocer Friburgo, descubrirás que es una localidad de cuento de hadas hecha realidad. Su historia pasa por las puertas medievales de entrada, la puerta de Martín y la puerta de Suabia. Se conservan intactas y en la segunda se puede contemplar un gran mural de San Jorge. Precisamente en la céntrica plaza de Münsterplatz podrás encontrar bares y restaurantes para cenar una «Nüssli-Salat», una ensalada campera con «Kracherli» (trozos de pan tostado o salteado), o alguna receta de las excelentes carnes de caza de la región como venado o jabalí, o tal vez un tradicional «Schäufele» a base del omóplato del cerdo, o una «Egli» (perca) acompañada de una «Kartoffelsalat» (ensalada de patata). El centro acoge también una buena muestra de los hermosos y tranquilos pubs locales. donde puedes terminar la noche degustando una cerveza local o un licor de cerezas. Alojamiento en Friburgo.

    DÍA 2 · FRIBURGO – TODTNAU – ÁREA LAGO TITISEE – BREITNAU – FRIBURGO

    Conviene que te pongas en marcha a una hora prudencial puesto que te espera por delante un jornada repleta de apasionantes experiencias. Lo primero es poner rumbo al sur y recorrer los algo más de 30 kilómetros de carreteras de montaña que separan Friburgo del pintoresco pueblo de Todtnau. Ubicano en plena Alta Selva Negra y rodeado de grandes cordilleras, Todtnau es un importante destino turístico para la práctica de deportes de nieve en invierno, y para las actividades al aire libre y de naturaleza durante todo el año. Uno de sus principales atractivos son las Cascadas de Todtnau (Todtnauer Wasserfälle), situadas a 2 kilómetros montaña arriba en dirección al pueblo de Todtnauberg, donde se encuentra la estación de esquí. Te recomendamos que aparques en el estacionamiento habilitado en la entrada principal, donde hay un restaurante. Tras una caminata de apenas 10 minutos ya estarás frente al salto más grande y espectacular de la cascada, que en total tienen 97 metros de caída repartidos en varios tramos. De regreso a Todtnau, acércate a la popular atracción llamada Hasenhorn Rodelbahn, en la ladera sur del monte Feldberg. Deja el coche en el aparcamiento frente a las taquillas de este un circuito de raíles que se recorre en un trineo donde tu controlas la velocidad del trepidante descenso. ¡Tres kilómetros de pura diversión y adrenalina! (Nota. No incluido). Es hora de dirigirse a otro rincón de ensueño: el lago Titisee, uno de los lagos de origen glaciar más importantes y turísticos del sur de Alemania, situado a unos 20 kilómetros al noreste de Todtnau por la B317. Desde el lago Titisee, podrás contemplar un impresionante macizo montañoso cubierto de bosques de abetos. Este popular lago de dos kilómetros de largo y setecientos de ancho ofrece un paisaje que varía en función de la época del año en que lo visites. En invierno, se convierte en hielo e incluso podrás caminar por encima de él. Sin embargo, si vas cuando hace mejor tiempo, lo mejor que puedes hacer es coger un barquito para recorrer sus aguas y disfrutar de estar rodeado de la naturaleza germana más salvaje. (Nota. Actividad no incluida). No dudes en pasear por su orilla y hacer un picnic en familia. No te preocupes porque hay muchas tiendas donde comprar souvenirs de la zona y algo para comer. Evidentemente, hoy es el día perfecto para probar el jamón Selva Negra, que se ahúma durante al menos tres meses. Alrededor del lago, puedes hacer también diferentes rutas de senderismo y nordic walking. Y en el caso de viajar en familia, existe un complejo cubierto que tiene saunas, toboganes y cataratas, así que seguro que los niños estarán bien entretenidos. Una vez estés listo, continúa hasta el pueblo panorámico Breitnau, en el Valle del Infierno (Höllental), a tan solo 10 kilómetros al noroeste del Titisee. Ubicado a 1.018 metros sobre el nivel del mar, es el destino ideal para relajarse y disfrutar de la naturaleza, donde destaca la Garganta de Ravenna (Ravennaschlucht), y de espectaculares rutas de senderismo y bicicleta. El variopinto y pequeño casco urbano de Breitnau se recorre en un corto paseo, y puedes aparcar tranquilamente detrás del ayuntamiento, situado en la calle principal. Puedes visitar algunos edificios con una gran historia a sus espaldas, como la preciosa Iglesia de St. Johann Baptist, patrón de la localidad, y la Alter Pfarrhof, una espectacular granja construida en el año 1695 que alberga la restaurada biblioteca de Breitnau. Regreso y alojamiento en Friburgo.

    DÍA 3 · FRIBURGO – GENGENBACH – ESTRASBURGO (FRANCIA)

    Salida hacia la coqueta localidad de Gengenbach, ubicada a unos 75 kilómetros al norte de Friburgo por la A5. Si hay un pueblo en Alemania que parece sacado directamente de las páginas de un cuento de hadas de los hermanos Grimm, ese es sin duda Gengenbach. De hecho, su tremendo encanto sirvió de escenario de rodaje para la película «Charlie y la fábrica de chocolate» del cineasta Tim Burton. La mejor manera de disfrutar de Gegenbach es paseando por su cuidado casco antiguo de casas con entramados de madera y callejones empedrados repletos de flores. Las calles Höllengasse y Engelgasse son las más bonitas de la ciudad, mientras que en la plaza principal se encuentra su maravilloso Ayuntamiento (Rathaus) del siglo XVIII. Su fachada es un gigantesco calendario de adviento, dicen que el más grande del mundo, por lo que sus 24 ventanas se van abriendo a medida que se acerca el día de Nochebuena. ¿Te imaginas pasar aquí las Navidades, con mercadillo incluido? Inolvidable. En la otra orilla del Rin se alza la bella capital de Alsacia, Estrasburgo, que se encuentra a 40 kilómetros al noroeste de Gengenbach atravesando la frontera con Francia. Está considerada como una de las ciudades más bonitas de Francia y es conocida como la capital de la Navidad por su popular mercadillo navideño. Su encanto atemporal, su estilo ecléctico, su pasado histórico, su profunda esencia europea… La ciudad ha plantado cara al tiempo y a pasados conflictos bélicos y ha sabido mantener intacto su encanto medieval, que armoniza a la perfección con propuestas modernas y contemporáneas. Exponente del estilo de vida francés cuenta con un notable patrimonio histórico, cultural y gastronómico que merece la pena descubrir sin prisas. No dejes de visitar los Puentes cubiertos (Ponts Couverts) y la Presa Vauban (Barrage Vauban), ambos de época medieval. Desde la terraza panorámica de la Presa Vauban podrás disfrutar de unas impresionantes vistas, mientras que en su interior existe una impactante colección de esculturas antiguas digna de admirar. Acércate de noche para ver esta zona iluminada de noche, no te arrepentirás (en San Valentín se decoran con corazones y luces rojas). Alojamiento en Estrasburgo.

    DÍA 4 · ESTRASBURGO

    Día libre en Estrasburgo para seguir explorando la ciudad. Gracias a la riqueza y a la densidad de su patrimonio, el conjunto del centro histórico ha sido declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Aquí también se encuentra la sede del Parlamento Europeo. Así que si quieres ver en dónde trabajan los políticos de la Unión Europea puedes entrar gratis, eso sí, previa reserva de dos meses de antelación. Su encanto es increíble y sentirás que caminas por una villa de cuento de hadas. Nada más pisar Petit France lo comprenderás. Es el antiguo barrio de pescadores, una zona llena de calles adoquinadas, casitas barrocas y medievales que contrastan con un ambiente muy bohemio. Luego puedes acercarte a la plaza de la Catedral con su famoso reloj astronómico. Muy cerca también hay varios lugares que no te puedes perder. Uno es la Casa Kammerzell, una de las más famosas de la ciudad, y también aquí encontrarás la farmacia más antigua de toda Francia. Al lado también está el Palais de Rohan, un antiguo palacio en donde se encuentran el Museo Arqueológico, el de Artes Decorativas y el de Bellas Artes. Si tienes tiempo te recomendamos que cojas un barco y veas la ciudad desde el río. Así tendrás la mejor perspectiva de los Ponts Couverts, los restos de la antigua fortificación de la ciudad sobre el agua. (Nota. Excursión fluvial no incluida). Si ya has paseado por Estrasburgo y te ha maravillado la ciudad, espera a ver la oferta gastronómica. Si quieres probar la pizza alsaciana Flammekueche dirígete al restaurante «Flamme & co». Si por el contrario prefieres cocina local, el restaurante «Gurtlerhoft» es una bodega que se encuentra justo en frente de la Catedral. Si quieres darte un lujo antes de tu viaje de vuelta, puedes probar la nouvelle cuisine en «Au Crocodile» que, aunque caro para el bolsillo, es una delicia para los sentidos. (Nota. En Estrasburgo, es recomendable reservar mesa con antelación). Si aún tienes fuerzas para degustar otro vino, puedes ir a «Wine note» y disfrutar de tu última copa en medio de un ambiente distendido con música jazz d fondo. Alojamiento en Estrasburgo.

    DÍA 5 · ESTRASBURGO – CASTILLO HAUT-KOENIGSBOURG – COLMAR

    A unos 60 kilómetros al suroeste de Estrasburgo, cerca de Saint Hippolyte, se halla el célebre Castillo de Haut- Koenigsbourg (Château du Haut-Koenigsbourg), cuya imponente silueta se alza majestuosa entre vistosos viñedos y ondulantes colinas. Se trata de uno los monumentos más visitados de toda Francia y una de las fortalezas más grandes del país, por lo que conviene que reserves unas dos horas de tu tiempo para explorarlo a fondo. Vale la pena. Construido en siglo XII para proteger las ricas rutas comerciales que atravesaban la región, en el siglo XV se convirtió en refugio de los llamados «caballeros bandoleros» (chevaliers brigands) hasta que fueron expulsados por una alianza militar creada por las ciudades cercanas de Estrasburgo, Colmar y Basilea. Durante la Guerra de los Treinta Años que asoló Centroeuropa en el siglo XVII, tropas suecas asaltaron y destruyeron el castillo cuyas ruinas quedaron abandonadas. Sería el kaiser alemán Guillermo II quien ordenase su reconstrucción en 1899, respetando fielmente la arquitectura original del medievo. Recorre con tranquilidad sus refinadas estancias decoradas con muebles renacentistas, pinturas murales y estufas de hierro. Sin olvidar una visita al museo situado en los sótanos, que exhibe una completa colección de espadas, ballestas y armaduras. Desde sus murallas, podrás disfrutar además de una de las mejores vistas del valle del Rin. ¡Impresionante! Tras recorrer unos 20 kilómetros de hermosos paisajes llegamos a Colmar, un enclave que te hará retroceder en el tiempo. Indispensable: disfrutar de una cata de vino en algunas de las tradicionales bodegas qué irás encontrando por el camino. Alojamiento en Colmar.

    DÍA 6 · COLMAR – PARQUE DEL PRINCIPITO – COLMAR

    Seguimos descubriendo el precioso enclave de Colmar, la capital de los vinos de Alsacia. Sus casitas de colores con entramado de madera, sus rincones medievales y empedradas calles crean un ambiente mágico. Te recomendamos deambular sin prisas por el romántico barrio de la Petite Venise (pequeña Venecia), la Rue des Tanneurs y la Quay de la Poissonnerie, un antiguo barrio de pescadores donde es posible alquilar un bote de remos y disfrutar de la ciudad desde otra perspectiva. Además, por toda la ciudad encontrarás casas antiguas llenas de curiosidades como la casa de las cabezas, cuya fachada está decorada con 106 cabezas, o la casa Adolfo, la más antigua de Colmar. A unos 35 kilómetros al sur de Colmar, en la localidad de Ungersheim, se ubica el parque de atracciones más famoso de Alsacia, el Parque del Principito (Le Parc du Petit Prince), una escapada que a buen seguro hará las delicias de pequeños y mayores. Inspirado en el cásico infantil El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, alberga más de 30 atracciones centradas en la naturaleza, volar y el espacio exterior: la más espectacular es «El Globo del Rey» (Le Ballon du Roi), tres globos aerostáticos gigantes que se elevan a 150 metros de altura, ofreciendo unas vistas únicas de la región de Alsacia. Al final de la tarde, regresa a Colmar donde podrás seguir degustando sus vinos y el foie gras, el plato estrella de la ciudad. Alojamiento en Colmar.

    DÍA 7 · COLMAR – PARQUE NATURAL BALLONS DES VOSGES – COLMAR

    Para hoy te proponemos una fantástica excursión al Parque Natural Regional de Ballons des Vosges (Parc natural régional des Ballons des Vosges), situado a unos 60 kilómetros de distancia en carretera al suroeste de la localidad de Colmar. La forma más fácil de llegar es tomando la D83 hasta alcanzar el desvío por la D431, que te llevará directamente a esta hermosa zona de gran valor ecológico. Una reserva protegida de la flora y fauna local creada en 1989 y repleta de bosques de hayas, abetos y robles, turberas, campos de rastrojo y prados recorridos por riachuelos. Acércate al centro de recepción de visitantes, llamada Maison du Récéption Grand Ballon, para conocer las muchas posibilidades que ofrece el parque y organizar tu recorrido para sacarle el mayor partido a estas bucólicas tierras. Gracias a que mantienen una activa vida rural, podrás visitar una quesería, un mercado tradicional, granjas… con un espectacular paisaje como telón de fondo. Una excelente oportunidad para respirar el aire puro de las montañas y estar en contacto con la naturaleza más agreste. A tu regreso a Colmar, puedes visitar el casco antiguo de una forma diferente alquilando bicicletas en la oficina de turismo o subir al trenecito que recorre los principales puntos turístico de la ciudad. Alojamiento en Colmar.

    DÍA 8 · COLMAR – BASILEA – CIUDAD DE ORIGEN

    Debes tener en cuenta que la ciudad suiza de Basilea se encuentra a 65 kilómetros al sur de Colmar, lo que te llevará algo más de una hora en llegar al aeródromo de Basilea-Mulhouse-Friburgo. Presentación en el aeropuerto con suficiente tiempo de antelación para devolver el coche de alquiler y vuelo de regreso a la ciudad de origen. Llegada. Fin del viaje y de nuestros servicios.

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    Tu viaje no incluye

    Destinos más visitados

    Notas importantes

    – Para evitar colas y aglomeraciones, puedes reservar on line y con antelación las entradas a los museos y salas de exposiciones más destacados. Recomendamos intentar visitar los museos a primera hora de la mañana o de la tarde.

    – Las habitaciones triples en Europa son generalmente habitaciones con dos camas individuales o una doble, en las que se instala una cama plegable para acoger a la tercera persona, con las consiguientes molestias que ello supone, por ello, desaconsejamos su uso en la medida de lo posible.

    – Las excursiones y visitas sugeridas para cada día son orientativas, pudiendo el viajero diseñar el viaje a su medida, de acuerdo a sus gustos y necesidades.

    – La tarjeta de crédito está considerada una garantía, por lo que, a veces, su uso es imprescindible para poder registrarse en los hoteles.

    – Normalmente los hoteles disponen de cuna para los bebés. De lo contrario, tendrán que compartir cama con un adulto.

    – Para la recogida del coche de alquiler se requerirá una tarjeta de crédito (no de débito) a nombre del titular de la reserva, quien además deberá ser el conductor principal del vehículo.